Un mensaje al pueblo de la Diócesis de Virginia Sobre Semana Santa y Pascuas 2020

Estimados amigos en Cristo:

Durante la Semana Santa y la Pascua, es nuestra responsabilidad cristiana y nuestro honor caminar con Jesús a lo largo del camino de la cruz. Seguimos su camino desde el sufrimiento, por la muerte y a la vida en el otro lado. Este año, nosotros en la Diócesis de Virginia nos uniremos a personas de fe de todo el mundo en un tipo diferente de camino durante la Semana Santa y la Pascua. 

Mientras la comunidad mundial trabaja en conjunto para reducir el esparcimiento del COVID-19, no nos reuniremos públicamente para la adoración u otras actividades durante el período más santo del año. No debe existir ninguna duda que esto requerirá nuestro esfuerzo, y no debe existir ninguna duda de que adoraremos a Dios, celebraremos la última semana de la vida terrena de nuestro Señor y el misterio y la gloria de la resurrección. Lo haremos con maneras que brindarán honor a Dios, la salud de los más vulnerables entre nosotros y las restricciones que nos han impuesto nuestros líderes cívicos. Somos la Iglesia y seremos la Iglesia durante la Semana Santa, el día de Pascua y mientras Dios nos llame.

Estamos preparando recursos para apoyarlos en su santo camino durante este período particular. Están anunciados en la página de Recursos del COVID-19 en el sitio web diocesano (http://www.thediocese.net/news-and-events/covid-19-resources).

Juntos, adoraremos y cumpliremos la tarea del evangelismo que es una gran parte de nuestro camino durante la Semana Santa y Pascua. Juntos, contaremos la historia de nuestra fe de manera convincente. Juntos, nos ocuparemos de los problemas financieros en un período en el que las congregaciones dependen de las ofrendas para apoyar la misión de Dios. 

Mientras llegamos a un nuevo tipo de Semana Santa y Pascua, no tengan miedo. Dios es más grande que nuestros miedos, más grande que nuestra sensación de pérdida. Dios está presente y trabaja en esta pandemia, mostrándonos renovadas maneras de ser una comunidad. La verdad de este período sigue siendo eterna:

Cristo ha muerto.

Cristo ha resucitado.

Cristo volverá.

Que Dios los bendiga. Dios bendícenos a todos mientras caminamos este camino con esperanza, con la verdad y con una creciente fe, juntos.

Fielmente,

Obispa Susan E. Goff                                                Obispa Jennifer Brooke-Davidson

 

Oremos.

Dios Todopoderoso, cuyo Hijo más querido no fue elevado hacia la alegría sino que primero sufrió el dolor, y no ingresó a la gloria antes de ser crucificado. Permite misericordiosamente que nosotros, caminando el camino de la cruz, podamos encontrar nada que no sea el camino de la vida y de la paz; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.