
Comunicado de Prensa de la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis de Virginia
Para difusión inmediata: miércoles 31 de enero de 2007 La Diócesis responde al petitorio de las congregaciones separadas pretendiendo retener propiedades y presenta una demanda La Diócesis de Virginia ha dado respuesta ante los tribunales a los petitorios relacionados con propiedad real y personal que fuera efectuada por 11 congregaciones donde la mayoría de sus miembros votó por separarse de la Iglesia Episcopal, pero que todavía no han desocupado o entregado dichas propiedades a la Diócesis. Después de haberse votado por la separación, ocho de estas congregaciones iniciaron un proceso legal en los tribunales locales para tratar de transferir el dominio de las propiedades de la Diócesis y la Iglesia Episcopal a la Iglesia de Nigeria por medio de una organización llamada CANA (Convocación de Anglicanos en Norte América). La semana pasada la Diócesis presentó replicó a dichos actos objetando cualquier transferencia de dominio, citando tanto las leyes de Virginia como los cánones de la Iglesia Episcopal y la Diócesis. Hoy la Diócesis de Virginia presentó 11 nuevas demandas en diferentes jurisdicciones solicitando la intervención judicial con respecto a la propiedad real y personal que actualmente se encuentra en poder de las siguientes congregaciones: Christ the Redeemer, Centreville Por medio de la demanda presentada, la Diócesis solicita:
El clero y los líderes laicos de cada una de las 11 congregaciones han sido nombrados como los demandados en esta acción. La Diócesis ha solicitado al tribunal que por el momento no se imponga ninguna obligación personal sobre cualquiera de los demandados. Los líderes de la Diócesis recientemente determinaron que la mayoría de los miembros de las congregaciones separadas escogió cortar voluntariamente sus vínculos con la Diócesis y, al hacerlo, han abandonado la propiedad para los propósitos para los cuales fue destinada, es decir la misión de la Iglesia Episcopal y la Diócesis. El 18 de enero el Consejo Ejecutivo de la Diócesis adoptó una resolución declarando que la propiedad personal y real de las congregaciones separadas fue “abandonada” de acuerdo con los cánones de la Iglesia y autorizando al Obispo a tomar todas las medidas necesarias para recuperar o asegurar el uso de la propiedad para la misión de la Iglesia. El Obispo Lee en una carta a la diócesis fechada el 18 de enero, dijo lo siguiente: “Las divergencias no son sobre propiedades, sino sobre el legado que hemos recibido para la misión de Cristo y nuestra obligación de mantener dicho legado para el futuro.” Además, en la misma carta el Obispo Lee dijo: “En la estructura de la Iglesia Episcopal los individuos pueden llegar y salir, pero las parroquias continúan" para usufructo de todas las generaciones futuras. ### |